La energía térmica oceánica (o OTE por sus siglas en ingles) utiliza la diferencia de temperaturas entre el frio fondo oceánico y las calientes aguas superficiales, para hacer funcionar un motor de calor. Esta diferencia de temperatura es más notable conforme nos acercamos a los trópicos o al ecuador. Históricamente, la principal dificultad técnica de la energía térmica oceánica fue generar significativas cantidades de energía de una manera eficiente en diferencias de temperaturas pequeñas.
La energía térmica oceánica en su totalidad es uno o dos órdenes de magnitud más alta que otras fuentes de energía oceánica (es decir podemos obtener más energía), como la energía de mareas, pero las pequeñas diferencias de temperatura hacen que la extracción de energía sea más difícil y costosa. En sus inicios esta energía térmica tenía una eficiencia de máximo el 3% muy por debajo del 7% que en teoría podemos obtener. Diseños de hoy en día se acercan más a la teoría.

Un motor de calor es un dispositivo termodinámico colocado entre las dos temperaturas. Conforme el calor fluye de un lado para el otro, el motor convierte esta energía del calor en energía útil. Este principio es usado en turbinas de vapor y motores de combustión interna,, mientras que los refrigeradores hacen exactamente lo contrario. Pero a diferencia de tener que quemar un combustible como en el motor de combustión, la OTE obtiene la energía de la diferencia de temperaturas.
Hoy en día ya se está trabajando en el diseño final de una planta de 10 MW de energía térmica oceánica en Hawái, y esperan esté lista para operar a más tardar en el 2012.

fuente: www.dforcesolar.com